NOTARIADO + TECNOLOGÍA = JUSTICIA PREVENTIVA + SEGURIDAD

2 Enero, 2018

Un año nuevo empieza y con él otra oportunidad de ser mejores. ¡Feliz 2018!

El mundo experimenta mutaciones cada vez más vertiginosas, y el notariado no es ajeno a eso. La tecnología, las comunicaciones, la globalización y los cambios culturales han hecho que los actores sociales hayan variado sus roles y asignaturas. Hoy las redes sociales tienen más información de las personas que los gobiernos. Los millenials que en apenas 5 años serán la generación económicamente activa, buscan imponer su perspectiva pragmática y menos ritual apelando a los medios digitales como dogma de certeza.

Las entidades bancarias y los Estados empiezan a sentirse amenazados por la migración de valor hacia plataformas tan nuevas que cuesta entender hacia donde van. Conceptos como criptomonedas, big data, blockchain, parecen amenazas plausibles para un status quo vivo desde tiempos inmemoriales. La nueva democracia liquida que se cuela entre los dedos de quienes no puedan sumarse a su cadenciosa corriente.
Por eso, si bien resta mucho por hacer, el notariado mundial -que otrora parecía ser el único amenazado-desde hace años viene generando nuevas formas de vincularse con la sociedad ofreciendo valor, sumando la tecnología como aliada.

Es cierto que muchas mentes de otros tiempos que aún siguen activas, generaciones que vivieron en otro mundo se resisten a estos cambios. Aparecen los  temores a volverse otra cosa, a desnaturalizarse. Sin embargo, paradójicamente es la vuelta a las fuentes de la propia deontología la que más conecta al notariado con su esencia atemporal, ese esqueleto del árbol de la vida que provee los principios generales que dan respuesta a todo, inclusive a eso que aún no conocemos totalmente.

El rol fedatario en cabeza de un asesor imparcial para la paz, que es en esencia la función primordial del notariado hace falta como el agua en un mundo lleno de contiendas.  Quienes creen que la firma digital o el blockchain traen cambios enormes que dejarán fuera al notariado, no perciben dos cosas: El notariado ya es blockchain como red mundial de información, y la firma digital es la herramienta que permitiría una circulación más rápida de esa misma data con autor certero.

Si entendemos que la red de notariado mundial, con la sola digitalización de todos sus instrumentos públicos, – en custodia de los notarios y las instituciones notariales- es en esencia un blockchain, con la información pública más certera y disponible para ser compulsada válidamente entre notarios, se darían cuenta que es su propia esencia en valor, la solución del cambio.

Entender  que hoy las herramientas tecnológicas permitirían que un notario de Argentina pudiera acceder directamente al contenido que obra en custodia de un notario de Francia, por ejemplo, no solo acelera los tiempos de la circulación de los documentos sino también la certeza del contenido y de la capacidad y consentimiento de su otorgante, entre otras tantas cosas.

Esos valores, que ofrece el documento público notarial electrónico alineado a defender la paz de los hombres, es sin dudas el mayor valor.
Por eso 2018 será seguramente un año muy importante para seguir consolidando ese camino, para que cada vez  el notariado pueda poner de relieve su servicio en favor de la gente, y afianzarse como asesor moderno para la paz de los pueblos, porque la seguridad jurídica preventiva tiene valor económico y por ende también lo tiene la paz social, y es allí donde espero la vida nos encuentre este año que comienza, cumpliendo nuestra misión.

FELICIDADES A TODOS!!!!

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