Hacia un nuevo rol del escribano

Cambio de género y la función notarial

27 Febrero, 2019

La práctica notarial obliga a los escribanos a resolver mediante instrumentos públicos aspectos no siempre contemplados por la ley. ¿Deberían ampliarse sus funciones ante la emergencia de nuevos escenarios? Conversamos con la escribana Soledad Masi quien tiene a su cargo el área de Reconocimientos del Registro Civil y Capacidad de las Personas de la Provincia de Formosa, sobre algunos conflictos que se presentan, y que entiende el notariado en particular está técnicamente capacitado para brindar soluciones.

La Ley 26.743 de Identidad de Género, sancionada el 9 mayo de 2012 y promulgada el 23 mayo 2012, establece el derecho a la identidad de las personas. El principal fundamento de la Ley 26.743 es que se respete la identidad de género autopercibida, corresponda ésta o no con el sexo y el género asignados al nacer, y se reconozcan de pleno derecho tales identidades.

Pero partiendo de un caso de cambio de género, ¿qué ocurre cuando quedan inconclusas las rectificaciones posteriores a este cambio? ¿Cómo se restablece, mediante documentos, ese vínculo familiar establecido con anterioridad al cambio de género?

Si bien la Ley 26.743 es un gran avance en lo que refiere a la elección de género, en la práctica emergen algunas problemáticas, y abre el debate sobre el ejercicio notarial en materia de identidad de género, y las nuevas incumbencias dentro del campo jurídico.

Consultada por Notarios Latinos, la escribana Soledad Masi explica que “Toda persona está facultada a solicitar, que su partida de nacimiento, sea modificada, manifestando su voluntad. Asimismo, los menores de 18 años lo deben hacer a través de sus representantes legales, teniendo en cuenta el interés superior del niño, niña o adolescente, la Convención sobre Derechos del Niño y la Ley 26.061 sobre Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes”.

Yendo a lo puntos más conflictivos, Masi analiza un caso puntual, el caso 1: “con fecha 02/02/2016, cuando contrajeron matrimonio María y Norma” ambas del mismo género. La nueva situación se presenta el 04/04/2017, “cuando María realizó cambio de género. Conforme la Ley 26.743, se procedió a inmovilizar su partida de nacimiento originaria, y confeccionar la nueva, con el cambio de género a masculino, manteniendo su DNI. Pero el acta de matrimonio no fue rectificada,y tampoco debe serlo, ya que no sería el proceso correcto, realizar una marginal de rectificación, ya que ello llevaría a no respetar los fundamentos de la ley, y es aquí donde surge el inconveniente”.

El segundo caso ilustrado por la notaria trata del nacimiento de Jorge hijo de María y Juan, que nació el 20/02/2015.

Dos años después, 25/06/2017, María realizó “cambio de género, conforme Ley 26.743”, por lo cual se procedió a realizar la inmovilización de su partida originaria, y confeccionar la nueva, con el cambio de género y mismo DNI, ahora pasa a llamarse “Pedro”. Sin embargo en el acta de nacimiento de su hijo Jorge sigue surgiendo como hijo de María, es decir la identidad de género anterior de su madre -hoy autorreconocida como varón- no fue rectificada. Reitero que la rectificación no sería el mecanismo adecuado”.

De este modo, tanto el Caso 1 como el Caso 2 plantean el mismo conflicto frente a las relaciones de familia celebradas con anterioridad a la confección de la nueva acta de nacimiento.

Según la escribana Masi, “la ley referida ut supra no plantea ninguna solución” a este problema, pero tampoco la Ley 26.413 sancionada en el año 2008. Aunque hace una salvedad: “en su artículo 84 establece que las inscripciones sólo podrán ser modificadas por orden judicial, salvo las excepciones contempladas en la ley.

Cabe recordar que el sistema de identificación argentino tiene su basamento sobre dos sistemas interdependientes: el registral y el identificatorio nacional.

Al respecto, Masi finaliza: “Es justamente en el sistema registral donde surge un gran interrogante. Si el notario es el más entendido cuando de instrumentos públicos se trata –y el que más tecnicismos tiene al respecto-, ¿no debería ocupar un rol preponderante al momento de realizar proyectos de leyes donde priman cuestiones registrales o nada más ni nada menos, la anulación de instrumentos públicos?”

Un debate crucial para los notarios en estos nuevos tiempos de leyes más amplias en derechos y de agigantados avances tecnológicos.

Como escribanos, colmados de herramientas, en todo lo que hace a nuestra función notarial y como funcionarios de la Fe pública, deberíamos comenzar por tener un rol más social, las realidades y necesidades en la sociedad toda van cambiando, como bien sabemos, mucho más rápido que las legislaciones, agregó Masi. Compartir el saber que nos brinda tan bella profesión, para arribar a posibles soluciones y o asesorar cual seria el camino correcto a seguir, en cuestiones como las planteadas en los casos,conlleva a resaltar el rol del escribano, y el surgimiento de nuevas incumbencias, en donde los primeros beneficiados serían los particulares, expresó la especialista.

En el caso particular, es necesario, realizar propuestas tendientes a solucionar los conflictos que se vienen suscitando.

María Soledad Masi es abogada y escribana, graduada de la Universidad Nacional de La Plata; magister en Derecho Notarial, Registral e Inmobiliario. Se desempeñó profesionalmente en el Registro de la Propiedad del Inmueble de la Provincia de Formosa hasta el año 2017, y desde entonces hasta la actualidad tiene a su cargo el área de Reconocimientos, entre otras funciones, de la Dirección General del Registro Civil y Capacidad de las Personas, de la Provincia de Formosa.

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