Cesión de derechos hereditarios, ¿Se puede sobre un bien determinado?

19 Mayo, 2017

Un nuevo fallo vuelve a poner la lupa sobre la cesión de derechos y la discusión en torno a si es posible hacerlo sobre bien determinado o es necesaria la partición.

Las fuentes del derecho, tan amplias como fundamentales para los profesionales del ámbito jurídico, no escapan a la coyuntura ni a los cambios de época, sin embargo, la jurisprudencia como tal es probablemente la fuente que mayor injerencia tiene en la actividad notarial después de la ley.

Algunos fallos no solo dilucidan cuestiones oscuras y complejas en torno a la aplicación del derecho, sino que en algunos casos refuerzan conceptos y son, independientemente de su extensión, verdaderas piezas doctrinarias. Claros, concisos, y por sobre todas las cosas, aplicables. Tal es el caso del fallo “Alfonsi, María del Carmen s/ Sucesión Ab-Intestato” de fecha 26 de octubre de 2016. La sentencia emanada por el Juzgado Civil y Comercial Nº 6 de la ciudad de Mar del Plata deja en claro un concepto fundamental en torno a la cesión de derechos hereditarios y su objeto.

La decisión en el caso, radica en determinar si es posible realizar una “cesión de derechos hereditarios” sobre un bien determinado y bajo qué sustento normativo. A esta cuestión, el Dr. Alejandro U. Almenta, respondió de modo negativo y fundamentó su decisión en tanto en este caso no operaba una cesión de herencia, ello pues la cesión no se propuso respecto de la universalidad de la herencia o sobre una parte alícuota de la misma, sino que abarcaba un único bien.

En autos, se deja ver que los cedentes no transmitieron todos los derechos y obligaciones que componen la universalidad (art. 2302 del Código Civil y Comercial), de modo que sustentado en palabras de Zannoni “…en la noción de universalidad está la impronta que distingue la cesión de derechos hereditarios de otros contratos que tienen por objeto cosas o derechos a título singular”

Por otra parte, el art. 2309 del Código Civil y Comercial de la Nación, establece que la cesión de bienes determinados que forman parte de una herencia no se rige por las reglas de la cesión de herencia, sino por las del contrato que corresponde, y su eficacia está sujeta a que el bien sea atribuido al cedente en la partición.

Con suma claridad y a modo de reflexión, el magistrado afirmó que “… Si las partes se escapan de su objeto, terminan celebrando un contrato distinto al invocado, con reglas y efectos diferentes y un encuadre impositivo distinto”. Ello se ejemplifica en tanto cuando se otorga la cesión de derechos hereditarios sobre un inmueble determinado, las partes quieren la transmisión del inmueble por parte de los herederos a favor de la contraparte, sin riesgo alguno para ninguna de ellas. Esto claramente no es una cesión, sino una compraventa, permuta, donación, etc.

El Maestro Zannoni, afirmó hace ya tiempo en sus artículos de la Revista del Notariado que la cesión de derechos hereditarios es el contrato que tiene por objeto transmitir el todo o una parte alícuota de la universalidad hereditaria, ello pues la sucesión universal tiene por objeto un todo ideal sin consideración a su contenido particular, por lo tanto el objeto de la cesión nunca puede limitarse a cosas particulares.

Entonces, nunca abunda un breve fallo para no perder el eje en conceptos básicos; tan básicos que incluso a veces, pueden resultar contraproducentes para la actuación profesional.

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