Fernando Tomeo: “El blockchain es la tecnología que se viene pero es cuestionable y revisable”

5 Febrero, 2019

En tiempos de criptomonedas e inteligencia artificial, nuevos retos se plantean desde el Derecho Notarial. En exclusiva para Notarios Latinos, el abogado y docente de la UBA, Fernando Tomeo, responde algunos interrogantes que nos planteamos sobre seguridad jurídica y derecho a la protección de datos, entre otros temas.

Fernando Tomeo es abogado, graduado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, donde es co-director del programa de Posgrado de Derecho de Nuevas Tecnologías, Comunicación Digital y Redes Sociales, y profesor adjunto del Departamento de Derecho Económico Empresarial, en la materia “Sociedades Civiles y Comerciales”, cátedra del Dr. Martín Arecha.  Tomeo, además, es coordinador académico y organizador de las Jornadas Nacionales sobre “Imagen, Comunicación y Redes Sociales” en la Facultad de Derecho de la UBA.

 

—Contanos un poco cómo surgen estas Jornadas Nacionales sobre Imagen, Comunicación y Redes Sociales.

—Estas jornadas surgen a partir de la propia necesidad profesional. Facebook había empezado a operar en el 2006, pero llegó a la Argentina un poquito más tarde. Me involucré en los temas de tecnologías por una cuestión puntual: el caso de una modelo que no tenía nada que ver con tráfico de sexo ni prostitución, pero su imagen y su nombre eran utilizados en determinados sitios para trackear, es decir, para atraer clientela. Este fue el primer caso que yo recibí en 2007, por eso me involucré y empecé a trabajar todos los temas de tecnologías que en Argentina no existían, y se me ocurrió armar estas jornadas en la UBA.

En aquella primera jornada tratamos temas muy novedosos como las modalidades de cibercrimen. La Ley de Delitos Informáticos se acababa de sancionar Argentina en 2008. A partir de ese año, las jornadas las fuimos replicando con distintas temáticas.

Este año en particular vimos cuestiones como la protección de datos personales ante el nuevo reglamento de protección de datos que empezó a regir el 25 de mayo de 2018 en la Unión Europea. Esto cambió la estructura de la protección de datos de toda la Unión, e indefectiblemente se va a trasladar a toda Latinoamérica. De hecho, hay un proyecto de Ley que modifica nuestra ley de Protección de Datos Personales, que se aggiorna a ese reglamento.

—Pensando en las contrataciones on-line, donde los contratos de adhesión vienen ya en un paquete cerrado, donde no hay posibilidad de negociación, ¿Cuál es el paso que tenemos por delante para generar certeza?

Como vos decís, cuando vos te suscribís a una red social, tenés que suscribir a un contrato de adhesión que –a mi entender– tiene cláusulas abusivas, y que son impugnables judicialmente.

Por ejemplo, si vos te metés en la plataforma de UBER, en la política y condiciones de uso del servicio vas a ver una cláusula que dice que ellos no son responsables bajo ningún punto de vista de cualquier daño que se pueda suscitar durante el traslado del uberista y el el cliente. La pregunta que me tengo que hacer es: si yo me tomo un UBER, porque es el que me facilita la plataforma para hacer el traslado ¿UBER no tiene que responder si hay un accidente y mueren cinco personas en el vehículo? Este es un punto que está debatido doctrinariamente. Pero esas cláusulas, desde el punto de vista doctrinario son anulables e impugnables judicialmente. Porque nadie puede eximirse de responsabilidad por un hecho dañoso. Es un principio genérico del derecho.

Respecto de la seguridad de las contrataciones: teóricamente cuando vos contratás en una plataforma on-line, la información que vos enviás viaja encriptada, punto a punto. Yo no estoy de acuerdo con que no hay posibilidad de que no sea hackeda esa información. Creo que todos los sistemas son vulnerables, y así como hay gente que está trabajando para que la información se encripte, se proteja, hay gente que está trabajando para vulnerarla. Entonces, todo lo que es tecnología de avanzada va a tener que estar muy avanzada porque siempre hay una zona gris de vulneración.

En Europa, con el nuevo reglamento de protección de datos, hay una revalorización del consentimiento. Esto no es así por ahora en la legislación latinoamericana. Ahora, en Europa, consentir la utilización de tus datos personales con estas plataformas tiene que ser expreso, inequívoco, claro, concreto. Y el consentimiento por omisión por simple ejecución o utilización de la plataforma, ya no es tomado como válido. Por eso, antes de la entrada en vigencia del reglamento, se generó que vos recibías muchos mails, de las distintas plataformas donde estabas suscripto, pidiéndote que renovaras tu consentimiento porque querían cumplir. Si no, las compañías se exponen a multas muy grandes, hasta de 20 millones de euros.

—Respecto del Derecho Internacional Privado, la cuestión de Internet y la territorialidad: ¿cuál sería la norma aplicable al lugar de celebración? Porque si yo hago un contrato desde Argentina, pero no sabemos dónde la plataforma tiene su servidor, ¿dónde se celebra el contrato y qué ley se le aplica?

Hay un tema de territorialidad, sin dudas. Cuando arrancamos con los reclamos contra Google, que no tenía representación en el país, era complicado. Hoy querés demandar a Twitter, no lo podés hacer porque no tiene representación legal en el país.

Tuve el caso de una clienta que alquiló por Airbnb un departamento en Nueva York. Me contactó porque tuvo una infección por unas chinches que se contagió en el departamento que alquiló. ¿Qué pasó? Si vos lees las condiciones del contrato de adhesión dice que, para cualquier situación de este tipo de siniestro, ellos no son responsables de nada o responden hasta cien dólares. El daño sufrido por mi clienta supera ampliamente los cien dólares. Cuando quisimos hacer el reclamo a Airbnb, no había dónde hacerlo por el tema de jurisdicción.

Facebook en Argentina tiene representación legal, pero es una SRL Argentina que está controlada por la casa matriz con control de derechos. Cuando le vas a reclamar te dicen que tenés que reclamar en la casa matriz. Te ponen una defensa de legitimación pasiva que los jueces rechazan. O sea que, con esto dilatan el proceso. Entonces: en Argentina, a algunas les podés reclamar, a otras no, porque está todo ese camino que lo hace imposible.

—Hoy en Argentina podés certificar autoría de contenidos, videos o musicales. Pero queda registrado solo acá. ¿Cómo se maneja la territorialidad en Internet?

Yo escribí hace mucho en La Nación un artículo Internet un espacio sin ley. Es un espacio donde no hay una ley unificada. Tenés conflicto de legislación y de intereses. Porque la legislación de la Unión Europea es completamente distinta a la del derecho anglosajón, del derecho de los Estados Unidos, porque todas las empresas tecnológicas están en Estados Unidos. Entonces, hay incompatibilidad de legislaciones, y hay problemas de derecho internacional privado.

Yo pienso que en algún momento deberá haber una suerte de legislación o decreto universal de Internet, algo supranacional. Porque las cuestiones de Internet desbordan el derecho interno.

—Cambia el concepto de la territorialidad, y eso genera vacíos con absoluta vulnerabilidad. Con blockchain, que pareciera que es el dios de la certeza, ¿cómo opera la cuestión de la privacidad de la información?

Yo creo que es una tecnología que se viene pero que es cuestionable y es revisable. Todavía está en una etapa de exploración, en particular en finanzas y en los smart contracts.

La mayoría de la gente no lo entiende, y la poca gente que más o menos lo entiende, no está segura tampoco, porque no hay una seguridad plena. Me parece que es algo a seguir con mucho detalle porque hay muchos intereses en juego. No sólo el bitcoin como moneda que utiliza la tecnología, sino que esta tecnología se utiliza para otras actividades. Creo que el tiempo va a ir dando respuestas.

—Con la idea ahora dominante de la democratización de la certeza, con la apuesta colaborativa, de que “si es entre todos, entonces es mejor”, quedan abiertos a la comunidad entera. Lo cierto es que detrás de esa pseudo-certeza también hay una trampa, porque no es sólo el control de la inmutabilidad, hay muchas otras cosas más detrás de esta certeza de inmutabilidad.

Coincido con vos, creo que la certeza y la inmutabilidad no es tal. Es endeble, y te diría que hasta incierta. Están en una etapa de exploración, de aplicación, y el tiempo dirá si la seguridad es tal ciento por ciento, o no. Hasta el momento no conozco que haya habido problemas de filtraciones de información, o de rupturas de estas cadenas de seguridad. Pero no creo que no haya gente pensando cómo afectar las criptomonedas. Los bancos lo están explorando, y también las cadenas de retail, pero en Argentina, estamos todavía muy atrás.

Nos falta legislación. No tenemos una ley aplicable a proveedores de servidores de servicios de Internet. Hemos tenido cinco proyectos de ley, uno aprobado en el Senado y ahora otro en Diputados hace como un año y pico que no fue tratado. Tenemos una ley de 2008, pero en diez años las tecnologías han evolucionado muchísimo.

Además, hay que capacitar mucho a la gente porque vos tenés la firma digital reglamentada pero la gente no sabe cómo es ni sabe cómo funciona. Ni saben qué es una autoridad certificante. Entonces, me parece que también tiene que haber desde el Estado programas de capacitación para el personal. Está buenísimo esto de digitalizar el Estado, hacerle a la gente las cosas más fáciles. Pero hay que hacerlo ordenadamente.

—¿Cómo ves el futuro del papel en todo esto?

Creo que está buena la tendencia a que desaparezca, pero el papel no va a desaparecer totalmente. Es como los diarios. ¿Va a desaparecer el diario del domingo? No. Hay un espacio del diario on-line, de las noticias, de los contenidos en línea, pero el diario es diario. Es cierto que el diario es una cosa y los papeles administrativos del Estado son otras. Yo creo que hay información que siempre va a tener que estar en papel. La posibilidad de que todo sea digital no la veo. Sí creo que se la puede optimizar y mejorar mucho, facilitarle a la gente las cosas, los trámites.

—¿Qué le dirías a un joven hoy respecto del uso de las nuevas tecnologías?

Yo le diría que le dé para adelante, que creen. Es una generación de creadores, de emprendedores. Está fantástico que así lo sean. Pero también que hay situaciones que impone el Derecho que hay que velar, como por ejemplo la privacidad de la gente, la intimidad, la protección de la información personal, la posibilidad de gestionar los propios datos personales, de proteger los datos personales; la concientización de que la información es importante, de que hay que cuidar nuestra información personal. Está todo bien con los proyectos nuevos mientras tengamos en cuenta el honor, la reputación de la gente, la intimidad.

Comentarios