¿Qué es la tecnología Blockchain? (Parte 2)

22 Marzo, 2018

Tecnología de punta, renovación informática, mejoras y baja de costos, son algunas de las ventajas que promete Blockchain, pero no siempre se llega a comprender cuál podría ser su utilización efectiva.

Si entendemos tal como dejamos en claro en la nota anterior, que Blockchain se constituye por un sistema en el cual incontables usuarios dan certeza de la información, y que esa información es imposible de fraguar, lógicamente podemos suponer que esta seguridad digital abre el panorama de modo amplio en torno a su utilización.

Entonces cabe preguntarse, ¿Para qué puede utilizarse Blockchain?

La respuesta no es sencilla pero si esperable. Podemos decir entonces que todo aquello que involucre datos duros puede aprovecharse de la tecnología Blockchain, pues ya no será necesaria la verificación permanente ni se tendrá por qué temer a la modificación o destrucción de la información.

Por ejemplo, los protocolos de entrada y salida en edificios públicos, el seguimiento de rutas en el traslado de containers con mercadería, la confección de libros contables, todo ello puede beneficiarse de esta nueva y flamante tecnología, pues no habrá manera fraudulenta de contrariar la realidad.

Incluso, y según recientes versiones, la cadena de bloques podría utilizarse incluso para las elecciones y un ejemplo de ello es que en Sierra Leona se han obtenido los resultados de la votación de los sufragios emitidos el 7 de marzo pasado. Es de creer que si un Estado institucionalmente cuestionado utiliza esta tecnología para dar veracidad a un acto eleccionario la cosa va realmente en serio.

Una cuestión verdaderamente importante y que hace a la implementación de Blockchain es la muy beneficiosa reducción de costos lo que podría ahorrar en procesos y recursos físicos como el papel, cuestión que a los ambientalistas les genera contradicción habida cuenta de la gran cantidad de energía eléctrica que requiere el funcionamiento de los sistemas.

Otra de las virtudes de la cadena de bloques radica en la identificación de usuarios, lo que no debe confundirse con la posibilidad de mantenerse anónimo por medio de múltiples personalidades cibernéticas. Esto significa que las personas podrán ser reconocidas por el sistema de modo que cada usuario real tendrá una identificación, lo que convierte al sistema en útil para los sistemas bancarios.

Quizá desde el punto de vista del notariado la utilización de la cadena de bloques para un protocolo digital podría ser la herramienta que permita la salvaguarda del secreto del documento publico. En particular en momentos donde el uso de los datos y la información sensible pueden caer en manos inescrupulosas, tal como ayer revelo el CEO de Facebook. Hay datos que es necesario que se mantengan en resguardo no solo del patrimonio sino de las personas y sus derechos.

El ámbito académico y relacionado a la divulgación científica también encuentra un resquicio por el cual beneficiarse. Así es, la cadena de bloques permitiría la gestión de los derechos de autor y la verificación de las licencias de trabajos intelectuales plasmando de un modo más sencillo lo que hasta hoy provee Creative Commons.

Los mencionados son solo algunas de las posibles utilidades de esta nueva tecnología, sin embargo, el desafío radica en la implementación de la misma y en determinar de qué manera puede beneficiar eficazmente a las personas en su vida cotidiana para que no resulte una herramienta de difícil acceso útil solo a las corporaciones.

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