Una escribanía centenaria festeja en la provincia de Chaco

6 Agosto, 2018

El apellido Piñero está vinculado a los inicios de la labor notarial en la provincia del Chaco. Conversamos con Héctor Luis Piñero, autor del libro Familia Piñero, Escribanía Piñero, 1918-2018, a cien años de la primera escritura escrita en esa provincia.

Héctor Luis Piñero es escribano, en 1973 fue designado adscripto al registro notarial número 1 que dirigía su padre en la provincia de Chaco. En 1955 fue designado titular del mismo registro, y entre los años 1996-1998 fue presidente del Colegio de Escribanos de la provincia de Chaco.
En una charla distendida, luego de la asamblea, nos contaba parte de su historia personal, su paso por el colegio Don Bosco, y sus estudios en el Seminario Salesiano en la provincia de Córdoba, y de los pasos recorridos que lo trajeron a este presente.

El escribano Héctor Luis Piñero es la historia viviente de una época que parece tan lejana… “Venir a vivir a Chaco… esto era el lejano Oeste… hoy está todo más cerca”. Para ilustrar cómo cambiaron los tiempos, el autor del libro recuerda: “nos cruzábamos en la balsa, cuando no existía el puente Resistencia-Corrientes” para ir a estudiar a la Facultad de Derecho. Así, en abril del 73, se graduó en esa casa de altos estudios y fue a trabajar junto a su padre en el registro notarial. Además, fue delegado de la Universidad Notarial en el Chaco.
Evocando sus antepasados ligados a su profesión nos dice el escribano “yo les debo a ellos el camino hecho”. Y recuerda: “Nosotros empezamos con la máquina de escribir, ellos con pluma y tinteros”.
En su charla, vienen a su memoria los recuerdos de la casa de calle Pellegrini, que ilustra la portada del libro, y que la Municipalidad de Resistencia declarada como monumento histórico.
Si bien nostálgico de aquellas épocas, sin embargo, el escribano Piñero nos da cuenta de que nunca le tuvo miedo a lo nuevo. “En el año 82 me trajeron una computadora. Parecía una cosa mágica. Yo empecé con eso, en esa época se usaba papel con los renglones marcados. Hoy día es todo diferente, la firma digital… pero de todas maneras el progreso es lo que manda… eso siempre viene para bien”.

Una historia familiar particular
El 11 de julio de 1918, en la provincia de Chaco, se labraba la primera escritura. El acto consistió en un acta de protesto de la Usina Eléctrica y Teléfono contra la Municipalidad de Resistencia. El reclamo fue por una multa aplicada a la empresa prestadora del servicio de alumbrado público, cuyo monto le fuera deducido del pago a la municipalidad.
Esta primera escritura dio inicio a la centenaria escribanía Piñero, a cargo de Lorenzo Raúl Piñero, quien fuera titular del registro notarial que -por tratarse en ese entonces de un territorio nacional- dependía del entonces Colegio de Escribanos de la Capital Federal.
La obra de Héctor Luis Piñero recorre con imágenes y anécdotas, no sólo la historia ancestral de su familia, sino que en buena medida refleja el proceso de desarrollo del campo notarial, con el devenir histórico, social y político de la Argentina.
Cuenta su autor: “Me sentí motivado a escribir este libro por la rica historia familiar que subyace en mis recuerdos y vivencias, como así también en los documentos, fotografías, cartas y escritos que han pasado de una generación a otra en esos cien años”.
El libro recorre desde los orígenes del apellido, en épocas de la corona española y la adquisición de tierras en Cruz Alta (Córdoba), paso obligado de los viajeros que transportaban mercancías para el puerto de Buenos Aires, y más tarde territorio de batallas antes de la conformación del Estado argentino.
Esta breve obra pasa revista sobre personajes como el destacado jurista Norberto Piñero, que desarrolló su actividad entre fines del siglo XIX y principios del XX en Buenos Aires.
Más adelante, Lorenzo Raúl Piñero (tío del autor) habría viajado a Chaco en 1915 donde comenzó el ejercicio profesional en su escribanía. A partir de entonces, la familia comenzará a involucrarse en la vida política provincial y en el desarrollo de instituciones como la Biblioteca y la Universidad Popular chaqueña, el aeroclub de la provincia, etc.
Interesante libro para repensar la historia de las familias que dejaron huella en las provincias de nuestro país, mostrando también la tarea que a lo largo del tiempo ha llevado a cabo el notariado en el tejido social.

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